hombre del futuro: cerebro pequeño, manos largas y pocos dientes
Expertos británicos prevén esos y otros cambios por el constante desarrollo de los alimentos y la medicina
Dentro de 1.000 años, como resultado de la evolución, la estructura del cuerpo humano se modificará sustancialmente y su aspecto se diferenciará al de las personas contemporáneas, según anatomistas.
El diario británico ‘The Sun’, reproduce un retrato del hombre del futuro, realizado por un grupo de expertos, quienes basan sus conclusiones en “el sucesivo mejoramiento de los alimentos y el desarrollo de la medicina”.
De acuerdo con los especialistas, la altura promedio del hombre del futuro será de 1,83 y 2,13 metros. “Ya en la actualidad, en promedio, el estadounidense es 2,54 centímetros más alto que en los años 60 del siglo pasado”, dijo el osteópata británico Garry Trainer, citado por el rotativo.
Los responsables de esta hipótesis indican también que habrá cambios en el tracto digestivo de nuestros descendientes. “El intestino será más corto. Absorberá menos grasa y glucosa, convirtiéndose así en una defensa natural contra el sobrepeso”, asegura el odontólogo Philip Stemmer.
En opinión de Stemmer, disminuirá la dimensión de la cavidad bucal y el número de dientes, debido a que “un alimento blando requiere menos masticación”.
Además se prevén alteraciones en el aparato reproductor masculino, que se disminuiría por el descenso de la fertilidad.
Dentro de 1.000 años, como resultado de la evolución, la estructura del cuerpo humano se modificará sustancialmente y su aspecto se diferenciará al de las personas contemporáneas, según anatomistas.
El diario británico ‘The Sun’, reproduce un retrato del hombre del futuro, realizado por un grupo de expertos, quienes basan sus conclusiones en “el sucesivo mejoramiento de los alimentos y el desarrollo de la medicina”.
De acuerdo con los especialistas, la altura promedio del hombre del futuro será de 1,83 y 2,13 metros. “Ya en la actualidad, en promedio, el estadounidense es 2,54 centímetros más alto que en los años 60 del siglo pasado”, dijo el osteópata británico Garry Trainer, citado por el rotativo.
Los responsables de esta hipótesis indican también que habrá cambios en el tracto digestivo de nuestros descendientes. “El intestino será más corto. Absorberá menos grasa y glucosa, convirtiéndose así en una defensa natural contra el sobrepeso”, asegura el odontólogo Philip Stemmer.
En opinión de Stemmer, disminuirá la dimensión de la cavidad bucal y el número de dientes, debido a que “un alimento blando requiere menos masticación”.
Además se prevén alteraciones en el aparato reproductor masculino, que se disminuiría por el descenso de la fertilidad.

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